Flux es el archivo. Mi archivo personal realizado bajo una filosofía sencilla y profundamente minimalista: un ejercicio en el que quitamos todo lo que sobra para concentrarnos únicamente en la luz y en lo que pasa ante nosotros.
FLUX Vol.I es un cuaderno visual construido a partir de fotografías tomadas en Samper de Calanda (España) durante varios días de convivencia, ritual y vida cotidiana en torno a la Semana Santa. Lejos de funcionar como un reportaje documental tradicional, el libro opera como un diario visual fragmentado donde las procesiones, los tambores, los paisajes, los gestos familiares, los símbolos religiosos, las sombras, la arquitectura, el silencio y los pequeños momentos cotidianos coexisten dentro de un mismo territorio emocional.
Todas las fotografías fueron realizadas en blanco y negro siguiendo un enfoque espontáneo, muy cercano a la fotografía instantánea y a la memoria visual. Más que explicar una tradición, el libro intenta transmitir la experiencia emocional de habitar un lugar y observar cómo el ritual, la familia y el paisaje pasan a formar parte de una memoria compartida.
En lugar de un fotolibro tradicional, la obra funciona como un cuaderno de observación, un archivo emocional, un diario visual y una exploración de la memoria y el territorio. Se trata de un libro pequeño, directo y personal; como los propios recuerdos significativos: fragmentados, imperfectos y vivos.
FLUX Vol.II continúa con la idea de la fotografía como un diario visual. Construido en su mayoría a partir de fotografías tomadas con iPhone durante abril y mayo de 2026, el libro reúne fragmentos de la vida cotidiana observados a través de un enfoque personal e instintivo. Árboles, sombras proyectadas, luz dura, autorretratos, siluetas, momentos familiares, trayectos escolares, gestos callejeros, movimiento, quietud, detalles urbanos, huellas, reflejos y pequeñas escenas espontáneas coexisten dentro de un mismo flujo visual.
Fotografiado principalmente en la ciudad donde vivo, el trabajo se mueve entre la observación documental y la abstracción personal, explorando cómo los momentos ordinarios pueden transformarse a través del contraste, la luz, la geometría, el desenfoque y el movimiento. Más que fotografía callejera tradicional, las imágenes surgen de la curiosidad, la presencia y el impulso de fotografiar cualquier cosa que interrumpa silenciosamente la rutina diaria.
Todas las fotografías fueron realizadas en blanco y negro de alto contraste, buscando un equilibrio entre la inmediatez cruda y la atmósfera emocional. De este modo, FLUX Vol.II se convierte lentamente en lo que el propio proyecto sugiere: el paso del tiempo, un ritmo visual, un archivo de la vida ordinaria y una colección de observaciones fugaces. Fragmentado, intuitivo, imperfecto y vivo.
FLUX Vol. III continúa la idea de la fotografía como un diario visual. Construido a partir de fotografías en blanco y negro de alto contraste tomadas de manera instintiva con una Ricoh GR, este volumen documenta las tradiciones taurinas de Frías de Albarracín (Teruel) en 2025. Capturado a través de un enfoque personal y sin filtros, el libro funciona como un archivo histórico y crudo de un solo día de gran intensidad.
La multitud, los toreros, el toro en la plaza, los caballos y la ganadería, las familias y los jóvenes, las calles y los paisajes locales, así como los servicios de protección civil, la tensión, la celebración, el ritual y sacrificio, y los gestos espontáneos, todo coexiste dentro del mismo flujo visual. Fotografiado enteramente desde la perspectiva de un espectador más, el trabajo se sitúa entre la observación documental pura y la inmediatez de la fotografía de calle. Capturadas sin vacilación, las imágenes no ensalzan ni condenan la tradición; simplemente registran una realidad colectiva, dejando las conclusiones en manos del espectador.
Más que un reportaje calculado, estas imágenes surgen de la pura presencia, la curiosidad y el impulso de disparar sin pensar. De este modo, FLUX Vol. III se convierte en lo que el propio proyecto sugiere: el paso del tiempo, un ritmo visual, un registro histórico tangible y una colección de observaciones fugaces. El resultado es un conjunto fragmentado, intuitivo, imperfecto y vivo.
FLUX Vol. IV recorre cuatro años viviendo la Vaquilla del Ángel de Teruel. Fotografiado entre 2023 y 2026, el libro se acerca a la celebración no como un acontecimiento que documentar, sino como una experiencia que vivir desde dentro.
Toros, multitudes, charangas, familia, amigos, rituales y calles conviven con objetos abandonados, risas, cansancio, sombras, pequeños gestos, encuentros fugaces y el silencio que queda cuando termina la celebración. Todo acaba formando parte de una misma memoria colectiva.
La mayoría de las fotografías fueron tomadas de manera espontánea, con cámaras pequeñas y un teléfono móvil, siguiendo una forma intuitiva de mirar en la que la emoción importa más que el espectáculo. Más que describir la fiesta, el libro busca aquello que permanece cuando la música se apaga: el sentimiento de pertenencia, la amistad, las tradiciones compartidas y esos vínculos invisibles que se crean durante cuatro días intensos de cada mes de julio.
Las fotografías están profundamente ligadas a la Peña Los Marinos, cuyo 75.º aniversario, celebrado en 2026, se convirtió en un capítulo más de este largo recorrido visual, junto al documental realizado para preservar parte de su historia.
Más que un fotolibro, FLUX Vol. IV es un testimonio personal, un archivo emocional, un retrato de una identidad colectiva y un diario visual sobre el sentimiento de pertenencia. Es, sobre todo, un libro sobre las personas más que sobre la fiesta.
Porque, al final, la fiesta es solo la excusa. Lo que realmente permanece son los recuerdos que construimos juntos.
FLUX Vol. V continúa explorando la fotografía como diario visual, esta vez alrededor de un único día extraordinario. El 12 de agosto de 2026, un eclipse total de Sol cruzó el cielo de España. Mientras muchas personas viajaban buscando el lugar perfecto y la fotografía perfecta, yo decidí vivirlo desde casa.
El día comenzó en casa de mis padres, en familia, pasando la tarde en la piscina. Más tarde, desde mi balcón, seguimos el eclipse por televisión, observamos cómo iba cambiando la luz y compartimos juntos aquel momento. En lugar de perseguir una imagen espectacular, fotografié lo que tenía a mi alrededor: la familia, el balcón, las gafas del eclipse, los reflejos, las siluetas, las texturas, las luces y las sombras, y esos pequeños momentos inesperados que aparecen cuando uno simplemente observa.
La gran fotografía del eclipse nunca llegó. Una nube cubrió el cielo justo en el momento de la totalidad. Y no importó. Utilizando principalmente un iPhone y una pequeña Ricoh GR, decidí documentar no tanto el eclipse como mi propia experiencia dentro de él. El blanco y negro de alto contraste transforma los cambios de luz y los detalles cotidianos en pequeños fragmentos de memoria.
El libro incorpora también una selección de fotografías realizadas por otros fotógrafos, aportando diferentes miradas sobre un mismo acontecimiento. Distintas cámaras y distintos lugares que confluyen en un mismo instante y amplían el diario personal hacia una experiencia compartida.
FLUX Vol. V no pretende mostrar cómo fue el eclipse, sino cómo fue vivido. Es el archivo visual de un día, una familia y un acontecimiento extraordinario experimentado desde la cotidianidad.
Porque, a veces, la fotografía más importante no es la que consigue capturar el acontecimiento, sino la que nos recuerda que estuvimos allí.