Después de años pensando demasiado, comparando cámaras, viendo tutoriales y buscando “la foto perfecta”, terminé completamente bloqueado.
Entonces decidí hacer algo más simple:
Salir a caminar 15 minutos al día.
Fotografiar mi vida cotidiana.
Y tratar la fotografía como un diario visual.
De ahí nació este sistema.
Un enfoque sencillo para reducir fricción, volver a disfrutar de hacer fotos y desarrollar tu mirada sin obsesionarte con la técnica ni con el equipo.